Autoexamen de mama: la guía simple que toda mujer debe conocer.

El autoexamen de mama es una herramienta sencilla que puedes hacer en casa para conocer tu cuerpo y detectar cambios que merecen atención. No sustituye la mamografía ni la evaluación médica, pero sí ayuda a identificar señales tempranas.
A continuación, un paso a paso claro y seguro:
1. Frente al espejo
Colócate de pie con los brazos a los lados. Observa el tamaño, forma y simetría de tus senos.
Luego levanta los brazos y vuelve a observar. Fíjate si hay hundimientos, cambios en la piel, enrojecimiento o secreciones.
2. Palpación de pie
Usa las yemas de los dedos.
Recorre cada seno con movimientos circulares.
Revisa desde la parte superior del pecho hasta debajo del seno.
Toca también la axila, donde se encuentran ganglios que pueden inflamarse.
3. Palpación acostada
Recuéstate y coloca una almohada bajo tu hombro.
Con la mano contraria al seno, repite los movimientos circulares para detectar zonas duras, bultos o sensibilidad anormal.
¿Qué debes sentir?
La mayoría de las mujeres tiene áreas naturalmente más densas. Lo importante es detectar algo nuevo, algo que “antes no estaba”. El autoexamen debe hacerse una vez al mes, preferiblemente una semana después de tu menstruación.
Si encuentras algo fuera de lo normal, agenda tu evaluación en Preventis. Estamos aquí para acompañarte.